martes, 18 de julio de 2017

1794* Alerta que sobrevuela y camina, la corrupción por América Latina

Número 1794 | 17JUL2017 | Año 12


Uruguay :

La inacción del Poder Ejecutivo


Radio INFORMARTE comunicación 


El abogado Pablo Chargoñia, reconocido por su actividad en relación a las violaciones de los derechos humanos, dijo a Fuerte y Claro que la inasistencia del Estado uruguayo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) “tiene una dimensión dramática” y que el documento enviado por el Gobierno a modo de explicación es “bochornoso”. Además, opinó que el Grupo por Verdad y Justicia, consolidado por el presidente de la República, Tabaré Vázquez, “no está funcionando”


A fines de mayo de este año, la CIDH expresó “preocupación” y “sorpresa” por la ausencia del Estado uruguayo en las audiencias en donde se presentaron dos denuncias realizadas por organizaciones civiles. Una de ellas se trató del planteo de más de 130 organizaciones que reclamaron mayor transparencia en el proceso de selección de los ministros de la Suprema Corte de Justicia (SCJ). Y la otra, proveniente del Observatorio Luz Ibarburu, alertó por el estancamiento de 300 causas judiciales sobre violaciones a los derechos humanos, y por las amenazas de muerte del llamado Comando Barneix.


Respecto a la no concurrencia del Estado uruguayo a estas audiencias, Chargoñia aseguró: “Cada vez que se intenta de explicar la no asistencia, la omisión del Estado se torna más dramática. Si era grave la omisión estas explicaciones son peores”. Y aseguró: “Hubiera sido más sencillo, desde el punto de vista intelectual y político, asistir y leer el informe, que escribir ese comunicado bochornoso”.


El abogado explicó que el sistema interamericano de protección de los derechos humanos tiene dos órganos importantes; la Comisión Interamericana y la Corte Interamericana, un órgano jurisdiccional. A su vez, la Comisión es un órgano creado por la Convención Americana de Derechos Humanos y constituye un órgano de la OEA. Chargoñia señaló que en el ámbito de estas audiencias, lo que se suele hacer es intentar acercar a los Estados y a las víctimas. 

Y opinó: “La relevancia del ámbito, sumado a la relevancia de los temas planteados, hacen que la inasistencia del Estado uruguayo tenga una dimensión dramática, alimentada por un dato estadístico: nunca antes había ocurrido”

Por otra parte, indicó que desde el Observatorio Luz Ibarburu existe una preocupación por la impunidad actual, y por vincular las amenazas que buscan perturbar la actividad de quienes buscan investigan, con las dificultades que el Estado uruguayo presenta hoy en lo que suele llamarse justicia transicional, que no es otra cosa que el juzgamiento e los crímenes cometidos por el aparato estatal. “Vázquez es muy habilidoso al decir ‘estamos trabajando’. El tema es cómo se está trabajando”, expresó.

Dijo que en los juzgados hay funcionarios que se comprometen mucho y otros que tratan este tema rutinariamente, por lo que el reproche del Observatorio apunta a la falta de voluntad política para resolver estos problemas. “Se debería neutralizar a aquellos funcionarios insensibles y proteger a la víctima”, sostuvo.


En relación a las declaraciones realizadas por el antropólogo López Mazz, quien expresó que hay decisiones políticas que dificultan los hallazgos, Chargoñia comentó: “Esto confirma algunas de las preocupaciones que estamos viendo. Ese Grupo por Verdad y Justicia, no está funcionando”.

 En este sentido, dijo que en el informe enviado por el Gobierno a la Comisión Interamericana no se menciona en absoluto a este grupo, “¿Quiere decir que admiten que no funciona?”, cuestionó el abogado.

 Además, indicó que al no haber “claridad, transparencia, ni un plan de trabajo”, se generan “enormes dudas”. “Hemos preguntado dónde se está trabajando en materia de indagatoria de búsqueda de restos y no hemos tenido una respuesta contundente”, manifestó.


Al preguntarle sobre el número estimado de represores que todavía continúan libres, Chargoñia dijo que resulta muy difícil afirmar una cantidad porque “la imputación sigue recayendo en lo que pudo ver o escuchar la victima mientras era torturada”. 

Dijo que 200 individuos denunciados son los que se conforman “con esta fuente de información que es así de relativa”. “El número es indeterminado y la falta de otras fuentes de información, hace que ese número deba ser aumentado”, concluyó.


Consultado sobre su opinión respecto a la expresión del pueblo sobre este tema, Chargoñia lamentó: 

Yo tengo cierto pesimismo histórico respecto a los procesos de toma de conciencia. Me da la impresión que algunos conceptos que estamos tratando de instalar no terminan de instalarse”. Y opinó: “Si no comprendemos que no se puede tratar de forma humillante y degradante a cualquier persona, entonces no entendimos nada. No estamos ganando una batalla ideológica”


A su vez, dijo que los datos de la realidad muestras que existe un reclamo “punitivista” y “neofascista”, incluso asumido por la propia izquierda que acepta la creación de más cárceles “como reacción frente al conflicto social de la marginación”. 

“Es importante que la gente tenga la convicción de que hay crímenes imprescriptibles e imperdonables, para trazar una frontera ética, política y jurídica que no se puede cruzar”, reflexionó Chargoñia.


Y concluyó: “Los crímenes cometidos por el aparato estatal -la desaparición forzada, la tortura sistemática, las ejecuciones- vuelven a sus autores enemigos de toda la humanidad, pero esto no tiene que ser un discurso porque sino no sirve para nada. Tiene que ser una comprensión cabal. Es la única forma de garantizar que no vuelvan ocurrir”


- postaporteñ@ 1794 - 2017-07-17 





POSTEXTRACTIVISMOS EN ARGENTINA:

LA NUEVA FRONTERA DE LAS ALTERNATIVAS


Acción / Reacción - E. Gudynas - 13/7/17


En Argentina es evidente el protagonismo de los llamados extractivismos, como la minería o los monocultivos, que se nutren de una apropiación intensa y voluminosa de recursos naturales para exportarlos a mercados globales. A pesar que mucho creen que esa problemática es ajena al país, la realidad es muy distinta. Es que Argentina es uno de esos casos particulares donde están presentes casi todos sus tipos: minero, petrolero, agrícola y pesquero.


Ese tipo de estrategias generan desde un lado una fuerte subordinación a la globalización, y desde el otro, una catarata de impactos negativos en la sociedad y el ambiente, que superan largamente cualquier beneficio económico (1)


Si bien desde hace décadas se ha cuestionado la primarización en las exportaciones o la subordinación a los mercados internacionales, ahora se cuenta con mejores marcos conceptuales para entender que esos y otros problemas se derivan de los extractivismos.


Ante esta situación es indispensable buscar alternativas para salir de esa dependencia. Esas exploraciones, englobadas bajo el término “postextractivismo”, despegaron inicialmente en varios países andinos. Allí no bastó ni denunciar los impactos ni las movilizaciones ciudadanas, y se volvió necesario presentar alternativas posibles y comprensibles que pudieran reemplazar esos proyectos extractivos.


Argentina está entrando a ese tipo de discusiones. Las críticas y resistencias no bastan, ya que inmediatamente surgen reclamos tales como que sin minería no habría desarrollo, o bien, sin la soja colapsaría la economía nacional. 

Pero además, el postextractivismo obliga a reflexiones políticas claves, tales como hasta qué punto es una alternativa pasar de una minería transnacionalizada a una estatal


El presente artículo comparte algunas ideas preliminares sobre una transición postextractivista en Argentina. No se pretende abordar todas sus facetas, sino apenas señalar algunos abordajes posibles. A su vez, estas son ideas que se nutren de las discusiones en marcha en los países vecinos.


Extractivistas con impactos locales y efectos derrame


Argentina es un país donde los sectores extractivistas tienen una enorme relevancia, y esto debe ser reconocido. La canasta de productos exportados lo confirma: la proporción de materias primas, los “commodities”, es muy alta, estando en el orden del 70% del total de las ventas externas. Además está concentrada en un mismo tipo de productos (la soja y otros bienes agrícolas dan cuenta del 40% de las exportaciones)

La exportación de ese tipo de bienes es tan enorme que alimentó un superávit en la balanza de comercio exterior en los últimos años (aunque intercalando algunos déficits, por ejemplo en 2015 y en lo que va de 2017). Como sabemos, esa balanza comercial se mide en indicadores monetarios (son los millones de dólares en las exportaciones y las importaciones)


Pero esa es una mirada muy parcializada. Cuando se usan los nuevos indicadores físicos, o sea las toneladas de materia exportadas contra las toneladas importadas, el resultado es otro. Sorprende encontrar un déficit desde por lo menos 1990, con una pérdida neta que pasó del nivel de los 30 millones de toneladas a inicios de ese década, a los 90 millones de toneladas en 2012.
Aquí no hay ningún superávit, y por el contrario, Argentina posee uno de los mayores déficits comerciales físicos en América Latina: debe exportar unas tres toneladas de commodities por cada tonelada de importaciones. Ese déficit nunca dejó de agravarse, se multiplicó por tres desde 1990, y en 2003 alcanzó un pico de ocho a uno (según un reciente estudio del equipo en economía ecológica de la Universidad de Barcelona; (2)


Esta salida neta de recursos naturales, tales como minerales o soja, exhiben un volumen o intensidad tan alta que se generan todo tipo de impactos locales. Entre ellos están, por ejemplo, la contaminación de suelos y aguas en las explotaciones mineras y petroleras, la deforestación y el deterioro de los suelos por los monocultivos, o el drama de los pueblos fumigados en las regiones sojeras. En algunos casos, esos impactos se convierten en verdaderas “amputaciones ecológicas” como se registra en la megaminería a cielo abierto (Bajo de la Alumbrera en Catamarca es un caso evidente), y ante ello plantear medidas de mitigación se vuelve un eufemismo. La evidencia sobre estos impactos locales es enorme, y proviene tanto del testimonio de comunidades locales como de relevamientos de técnicos independientes.


Esta situación dispara muchos conflictos locales, allí donde los impactos son más agudos sobre el ambiente y la calidad de vida de las personas. A su vez, las empresas y el Estado hostigan, criminalizan y judicializan a esas resistencia ciudadana. Esos vecinos saben que los extractivismos no les han mejorado su calidad de vida ni les ofrecen una alternativa económica a largo plazo.
Como en otros países, también operan los llamados “efectos derrame”. 

Estas son modificaciones en las políticas públicas que se imponen para sostener o promover un emprendimiento extractivo, pero que tiene consecuencias que van mucho más allá de la escala local. Un ejemplo típico es reducir las exigencias ambientales para un proyecto, pero que más allá de ese caso el resultado es aceptar requerimientos más débiles para todos los demás proyectos y en todo el territorio nacional (o provincial).


Alternativas a los extractivismos



A partir de este muy breve y esquemático resumen se pueden presentar a los postextractivismos como las exploraciones de alternativas para dejar de depender de los extractivismos, pero con la particularidad de ofrecer medidas concretas, efectivas y replicables bajo el mandato de asegurar la erradicación de la pobreza, la calidad de vida de las personas y la conservación de la naturaleza (3)


Un ejemplo permite dar un primer paso en este sendero. Un componente clave del postextractivismo es detener los emprendimientos que originan los impactos más graves, allí donde destruye la naturaleza o afecta la salud pública. No pueden seguir tolerándose actividades que no puedan ser reformuladas social y ambientalmente más allá de sus supuestos beneficios económicos, y deberán ser clausuradas.


De la misma manera se deben aplicar medidas para reducir la dependencia exportadora extractivista. En un primer paso inmediato, los commodities no deberían superar el 50% de las exportaciones totales y tampoco deberían estar concentradas en un solo tipo de productos. Para avanzar en ese sentido es necesario promover otros sectores que los reemplacen, que demanden empleo, provean beneficios económicos, y acaten los requerimientos sociales y ambientales.


Debe quedar en claro que los postextractivismos no buscan suplantar un tipo de extractivismo por otro; su partido no se juega entre variedades de extractivismos, sino en salir de ese tipo de desarrollo. Esto tampoco significa demandar algo así como una naturaleza intocada, ni siquiera es una posición anti-minera o anti-petrolera.

 En cambio, postula aprovechar los recursos naturales sin destruir esa base ecológica, o dicho de otro modo, sin destruir a la Naturaleza. Son los extractivismos los que están destruyendo el patrimonio natural del país.


Por lo tanto, los aprovechamientos deben acomodarse a los límites ecológicos y a los ritmos de regeneración y recuperación del ambiente. Las transiciones postextractivistas postulan como meta alcanzar una “apropiación indispensable” que use los recursos necesarios para la calidad de vida de las personas, enmarcadas en asegurar la conservación de la naturaleza.


Estas ideas ya muestran un componente importante en los postextractivismos como es la exigencia en cumplir las normas sociales y ambientales que actualmente existen en el país. Son múltiples extractivismos que sobreviven gracias a evaluaciones de impacto ambiental de dudosa calidad, incumplimientos en los controles, ausencia de sanciones, u ocultamiento de información a la ciudadanía. 

Por ejemplo, a pesar de contarse con una Ley de Bosques que debería protegerlos (aprobada en 2007), de todos modos se deforestaron más de dos millones de hectáreas entre 2007 y 2014 (incluyendo 600 mil has de bosques protegidos; (4)

Otra economía



La reducción de los extractivismos tiene varias implicancias económicas y es necesario ofrecer alternativas. Comenzando por el delicado tema del empleo, un examen riguroso de los datos muestra que los extractivismos demandan relativamente poca mano de obra, y esas personas pueden ser reubicadas en otros sectores.


Luego se debe pasa a enfrentar los mitos que presentan a los extractivismos como enormes generadores de riqueza. Eso sólo es posible porque no se contabilizan sus grandes costos económicos por impactos sociales y ambientales; por ejemplo, la contaminación del agua o la erosión de los suelos bajo la sojización tienen un costo que alguien en algún momento pagará, y que debería se descontado en las cuentas del sector agrícola, pero que es invisibilizado. Entonces, si bien una reducción de los extractivismos hace caer los dineros por exportación, esto se compensa con menores transferencias para lidiar con efectos sociales, sanitarios y ambientales.


De manera similar, los precios de los commodities no incorporan esos costos ambientales y sociales. Su valor está determinado por los mercados globales como en la bolsa de granos de Chicago o la de metales en Londres.

 Ese valor, pongamos por caso una tonelada de cobre, no incluye los costos de los residuos que quedan al pie de la mina, el agua o los relaves contaminados. Es por esto que los postextractivismos plantean una corrección de esos precios incorporando también esos otros costos. 

 Como resultado el valor económico de los commodities será mucho más alto que el actual, terminará la transferencia social hacia esas empresas, y se fuerza el objetivo de reducir los extractivismos.


Otra vez aparecerán las contracríticas por los recursos económicos que se perderían. Ante ella se pueden sumar otras alternativas económicas. Unos tienen apuntan a una reforma tributaria que sea efectiva y justa. En especial se debe terminar con los mecanismos de evasión impositiva (como las ventas trianguladas entre subsidiarias o las alteraciones en los costos y beneficios que reportan las empresas).


Otros son el desmonte de los subsidios explícitos o implícitos que se otorgar a los extractivismos. Entre ellos están las subvenciones, estímulos o renuncias tributarias para sostener por ejemplo a mineras y petroleras, o ayudas como no cobrar el agua o brindar energía eléctrica barata.


Estas transferencias pueden ser enormes, como demuestra un detallado análisis para el sector petrolero argentino, que encontró que totalizaron más de 13 mil millones de pesos de 2009 a 2015 (5)


 Esto equivale aproximadamente a una vez y media al presupuesto en salarios de todas esas empresas (privadas y estatales). Emerge aquí la obvia alternativa de usar esos dineros en apoyar otros sectores productivos.

 Es más, un postextractivismo petrolero en Argentina permitiría pagar los salarios de todos esos trabajadores asignándolos a otros sectores, y aun así se ahorrarían fondos públicos.


Casos como estos se repiten en otros sectores y en todos los países, lo que muestra que no es que el Estado no tenga fondos, sino que usa buena parte de éstos para sostener financieramente a los extractivismos.


La reducción de los sectores extractivistas debe ir acompasada con una diversificación productiva. Esta es una meta que nuevamente está en el centro de muchas discusiones, y por ello es necesario precisarla desde el punto de vista postextractivista.


Es claro que Argentina tiene enormes potenciales para diversificar su producción agropecuaria rompiendo el cerco de la sojización. Pero esa diversificación debe apuntar a esquemas orgánicos y ecológicos, para así aminorar los impactos ambientales y las necesidades energéticas, y a la vez, absorbiendo mano de obra. Esto además permitiría asegurar una alimentación plena a toda la población, anulando uno de los componentes más dolorosos de la pobreza que es la desnutrición. Finalmente, esa reorganización agropecuaria permite pasar a eslabones siguientes en la industria de los alimentos.


En el sector industrial el país tiene ventajas si por ejemplo se la compara con las naciones andinas, al poseer infraestructura, tecnologías y saberes en ese campo. 

Pero la industria también necesita una reconfiguración social y ecológica, con más énfasis en productos necesarios y duraderos para acompasar una menor tasa de extracción de recursos naturales y consumo de energía. Este cambio impone organizar cadenas industriales donde participen también los países vecinos.


Por este tipo de condiciones la reflexión sobre postextractivismo otorga una enorme atención al marco externo. Ir más allá de los extractivismo pasa por una desvinculación selectiva de la globalización como modo necesario para recuperar autonomía frente al capital. 

Esto requiere de un nuevo tipo de articulaciones entre países, en unos casos potenciando instrumentos que se dejaron de lado en los últimos años (como la coordinación en la oferta, comercio y precio de las materias primas) e instalando otros de nuevo tipo (como las coordinaciones productivas entrelazadas con complementariedades ecológicas) (6)


Todas estas transformaciones productivas deben ir de la mano con abandonar el consumismo que derrocha en materia y energía. 

Es necesario promover un consumo más austero pero más efectivo en asegurar la calidad de vida, enfatizando el uso antes que la posesión, y que aproveche bienes más durables. Medidas postextractivistas como alargar el tiempo de obsolescencia de los electrodomésticos eran criticadas hasta hace poco, pero ahora son aceptadas como necesarias e incluso algunos países comienzan a aplicarlas.


Entramados conservadores y progresistas



Los extractivismos requieren sin duda muchos cambios en los escenarios y dinámicas políticas. Muchos de ellos avanzan violando los derechos humanos, y por ello un postextractivismo insiste en salvaguardarlos plenamente. También se mantienen gracias a la corrupción, usándola de variadas maneras, tales como acceder a contratos o evitar las sanciones (como evidencia la conexión argentina de los sobornos de Odebrecht para tener el contrato de la red de gasoductos; (7). El postextractivismo es entonces el mejor antídoto ante esa corrupción anulándola en su propio origen.


Pero una cuestión más compleja se debe a que los extractivismos proliferaron bajo distintas condiciones políticas y eso ofrece muchas lecciones para pensar las alternativas. Sin olvidar sus raíces históricas, en el pasado más reciente los extractivismos fueron promovidos por los gobiernos kirchneristas primero, y ahora por el macrismo. 

El avance la sojización fue alentado por Néstor Kirchner, y la apertura al fracking se redobló con Cristina F. de Kirchner; los dos, además, sostuvieron una minería bajo mínimos controles. Su implementación es parte de los llamados “extractivismos progresistas” que, entre otras cosas, tenía cierta participación estatal (con la creación de ENARSA o la reestatización de YPF)


Bajo el gobierno Macri se refuerzan los extractivismos pero se instrumentalizan de otra manera: el Estado retrocede dejando mayores espacios al mercado, a los inversores extranjeros y a las corporaciones transnacionales.


Es un caso de “extractivismo conservador”. Entre sus componentes destacados están los apoyos a los monocultivos y al fracking en el sur. En la misma línea opera el reciente “Acuerdo Federal Minero” que es una medida típica de los extractivismos conservadores actuales porque acepta algunas medidas ambientales, casi siempre cosméticas (8)


En el acuerdo se indica que se clausurará la minera que alcance tres faltas ambientales graves, una promesa que comprensiblemente es tomada con escepticismo (ya que esas faltas ocurrieron con Veladero y desde el ministro del ambiente Sergio Bergman al poder judicial nacional y provincial, no impusieron esa sanción; (9)


 El grueso del acuerdo promueve la megaminería y favorece a sus capitales, en línea con la meta gubernamental de alcanzar los US$ 25 mil millones de inversiones mineras, para lo cual deberá flexibilizar los requisitos ambientales (como ha ocurrido en Perú y Bolivia, por ejemplo) (10).

La reciente emisión de deuda externa a cien años de plazo reforzará todavía más las presiones extractivistas para pagar esos bonos.


Por lo tanto, los extractivismos argentinos actuales son una mezcla progresista y conservadora, kirchnerista y macrista. Se confirma así una advertencia clave en recientes estudios que indican que más allá de la instrumentalización, sea progresista o conservadora, todos los extractivismos mantienen una misma esencia en sus ideas sobre el desarrollo como crecimiento económico basado en una apropiación masiva de la Naturaleza.


Esto tiene enorme importancia para las opciones postextractivistas. El horizonte de cambio no está en ir desde los extractivismos conservadores basados en el mercado (como los del macrismo) a unos extractivismos progresistas más estatales (imitando, pongamos por caso, aquellos de Ecuador o Bolivia). 

Toda la información comparativa internacional muestra que incluso bajo los extractivismos progresistas se repiten los impactos sociales y ambientales, que la obsesión con generar rentabilidad en las empresas estatales termina en las mismas manipulaciones sobre los trabajadores, las comunidades locales y el ambiente, llegando a la criminalización y persecución. Y por si fuera poco, también deberán subordinarse a los mercados globales para poder exportar esas materias primas.


Todo esto apunta a que los postextractivismos deben brindar alternativas tanto a las posturas progresistas como conservadoras.


Hay quienes defienden los extractivismos progresistas sosteniendo que nada se puede hacer ya que los países del sur están atrapados dentro de la globalización (como piensa, por ejemplo, Álvaro García Linera en Bolivia y que en Argentina repite Atilio Borón)


Bajo esa mirada ya no hay alternativas radicales, sólo queda la resignación al desarrollo dependiente con la esperanza de un Estado que reparta de mejor manera los dineros, o sea, aceptar alguna variedad de un capitalismo benévolo. En cambio, los postextractivismos sostienen que hay alternativas posibles, ya que nuestros países no están condenados a ser proveedores de materias primas.

Perspectivas de los postextractivismos


Los debates sobre alternativas postextractivistas están en marcha en varios países. Se nutren de muchas experiencias locales que ofrecen ejemplos notables, y ofrece marcos conceptuales para sumarlas y organizaras en propuestas de transformaciones sustanciales. Se brindan instrumentos concretos para políticas públicas precisas que permitan avanzar hacia esas alternativas.


La mayor barrera que enfrentan los postextractivismos no está ni en la escasez de antecedentes ni la ausencia de otros instrumentos o políticas, sino en lo que podría llamarse barreras “culturales”. 

Son los mitos y prejuicios ampliamente compartidos, y que anteceden a las ideologías partidarias convencionales, y que resultan en la fatalista aceptación de ser extractivistas. Las alternativas radicales se juegan ahora en esa otra frontera, y los postextractivismos son uno de sus principales frentes de exploración


Referencias


1. Una biblioteca con artículos, reportes y libros sobre extractivismos, incluyendo sus definiciones e impactos, se puede encontrar en: www.extractivismo.com


2. Samaniego, P. y colaboradores, Commercial and biophysical déficits in South America, 1990-2013, en Ecological Economics, 2017.

3. Una biblioteca con textos y otros recursos sobre postextractivismo está disponible en: www.transiciones.org

4. Desmontes S.A. Parte 3. El mapa del delito forestal en Argentina. Greenpeace, 2016

5. López Crespo, F. y colaboradores. Transferencias al sector hidrocarburífero en Argentina. Ejes, Observatorio Petrolero del Sur y Taller Ecologista, 2016.

6. Una introducción a los aspectos internacionales de los postextractivismos en Gudynas, E. La dimensión continental y global de las transiciones hacia las alternativas al desarrollo, en “Transiciones y alternativas al extractivismo en la región andina”, A. Alayza y E. Gudynas, eds, RedGE y CEPES, Lima, 2012.

7. Odebrecht: revelan que De Vido acordó coimas por US$ 25 millones, H. Alconada Mon, La Nación, 18 junio 2017.

8. Macri y las provincias firman el postergado “Nuevo Acuerdo Federal Minero”, Perfil, 13 junio 2017.
El acuerdo está disponible en https://www.minem.gob.ar/prensa/26445/el-presidente-macri-presento-el-acuerdo-federal-minero.html



9. Nuevo derrame de Barrick Gold en San Juan, La Izquierda Diario, 13 enero 2017,


10. El Gobierno apuesta a duplicar la inversión en minería, G. Sued, La Nación, 30 enero 2017. La Justicia habilitó a Barrick Gold a operar en Veladero. Infobae, 16 junio 2017. 



EG - postaporteñ@ 1794 - 2017-07-17 






EL GOLPE DE ESTADO Y LA HUELGA GENERAL DE 1973


Inevitable



A 44 años de la disolución del Parlamento que provocara desde la CNT la reacción preanunciada de “Huelga General”, para alguien que, como yo, fue de alguna manera protagonista de los hechos, resulta inevitable volver sobre ellos. 

Es lo atractivo de la Historia: ¡siempre estamos volviendo sobre ella!


Por Eduardo Platero


VADENUEVO -Año 9 Nro.106, miércoles 5 de julio de 2017 Montevideo - Uruguay



No soy el único; el golpe de Estado del 27 de junio de 1973 y la Huelga General con que comenzó una resistencia de 12 largos años, sigue presente y discutido. Yo trataré de evitar tanto el panegírico, cuanto su desvalorización. Y ceñirme a unos pocos temas de los muchos a partir de los cuales abordar el período.
El primer nudo de discusión es: ¿cuándo? 

Si bien la fecha “oficial” es el 27 de junio, no faltan quienes insisten en que el “golpe”, el verdadero golpe, fue el desconocimiento de la autoridad presidencial el 9 de febrero de ese año.


En general la insistencia en esa fecha tiene poco de formalismo institucional y mucho deseo de pasarle factura al movimiento sindical y, sobre todo, al Partido Comunista por no haber reaccionado en ese momento. Y por ciertos arrumacos que encontraron en “El Popular”, órgano de ese partido. Hacen pie, sobre todo, en “Febrero Amargo”, la valiente y descarnada denuncia que el Dr. Amílcar Vasconcellos hiciera entonces.


La colección “Clásicos Artigas”, que muchas veces parece haberse extinguido, ha publicado o está por publicar la denuncia. Merece ser publicada y nos alegramos de ello. Por algo, delante de donde fue su casa hay una “Marca de la Memoria”. Vasconcellos fue una dura roca que no se doblegó. Pero tampoco pudo lograr que su partido compartiera su denuncia y su tajante corte. 

De una lado “los latorritos”, como los denominó, y del otro el orden institucional
Tratando de golpear más atrás y a ambos partidos, muchos acusan al gobierno de Jorge Pacheco Areco como protagonista de un golpe por etapas

 Primero la instauración de las Medidas Prontas de Seguridad en forma permanente; incluso ignorando un pronunciamiento de la Asamblea General que las levantó para que el Presidente las reimplantara de inmediato.

 Con la complicidad del sector del Partido Nacional liderado por el Martín Etchegoyen, que una noche, en una complicada jugada que aún no entiendo, prestó los votos para su levantamiento y los negó cuando Pacheco las reiteró de inmediato.
Hay material abundante para sostener la responsabilidad de Pacheco Areco. Su autoritarismo; la oficialización de la Doctrina de la Seguridad Nacional y del concepto de las “fronteras ideológicas”, que de alguna manera independizaban a las Fuerzas Armadas de sus deberes de obediencia a las autoridades nacionales para situarlas con una referencia más amplia: la “guerra sucia” que envolvía la lucha mundial por o contra el comunismo. 

 La elección de Juan María Bordaberry, falangista ferviente, como su sucesor. El fraude que hizo posible su candidatura a la reelección, y demasiados rasgos para enumerarlos en un artículo. 

Pero él, Pacheco, llegó al término constitucional de su mandato y entregó el mando a su sucesor fraudulento pero electo y reconocido.
Hay que diferenciar entre lo que se puede establecer desde la historia, con el diario del lunes, diríamos, de aquello que se podía o no pensar o hacer en el momento mismo de los hechos.


Yo me inclino por señalar al 14 de abril del 72 como la peor de las agachadas

 En medio del terror de ese día pasaron a jurisdicción militar no sólo la lucha antiguerrillera, en que ya la tenían, sino también el juzgamiento de todo lo que se les ocurriera a los militares. La "Ley de Estado de Guerra Interno" fue algo infame que permitió cubrir los asesinatos y las torturas, como infame fue el fallo de la Suprema Corte cuando por tres votos a dos negó que la ley era inconstitucional. Pero no fue, aún, “el golpe”


Si el 9 de febrero hubiésemos intentado resistir con la Huelga, no habríamos tenido tan masivo acatamiento. En realidad, la gente estaba en otra cosa y poco le importaba el Gral. Antonio Francese o quien fuera. Sí, creo que quien pensó la jugada fue el Presidente. Bordaberry. Quería y necesitaba provocar el golpe. Por convicción ideológica y por imposibilidad de gobernar con la endeble mayoría que le ofrecían los pachequistas y los “blancos baratos”. 

Su declaración final en el reportaje que publicara Alfonso Lessa me exime de probar su falangismo. Culpa de todo a “la Revolución”; y cuando Lessa le pregunta si se refiere a la Rusa él afirma que no: ¡fue la Francesa! Cierto: lo que quebró entonces fue el concepto de “Orden Natural”, desplazado por la confianza en la Razón.


La carnada fue el Ministro de Defensa Antonio Francese, del que sabía que no sería aceptado. La jugada le salió mejor de lo que esperaba ya que, en principio, únicamente quería un golpe pero, en medio del mismo, se encontró con que los golpistas no tenían más que ambición. Carecían de un conductor y de un rumbo aceptado por todos. Los unía la ambición y el temor de “quedarse afuera”; eso los cohesionaba. 

 Bordaberry fue a Boiso Lanza y pactó no sólo su supervivencia, sino también su integración a la patota. Una patota sin rumbo, llena de ambición, con desconfianzas y recelos en su propio seno y hasta sorprendida por la forma en que se les allanaba el camino. Lo incluyeron y se les puso a la cabeza explotando sus contradicciones y confusiones.


Me recuerda el tango de Discepolín, que la vio que se venía, se venía y justo cuando vio que se caía ya “decúbito dorsal, se le prendió”.
Fue un proceso, y dentro de él se destaca el 27 de junio. 

Pero no nació, ni terminó, en esa fecha. Como tampoco la dictadura acabó precisamente el 1º de marzo de 1985, pero no podemos dejar de considerar esa fecha como un eje.

Nunca lograremos ponernos de acuerdo, ya que todos valoramos distinto las actitudes en cada momento, pero lo que no se puede discutir son los hechos: el 27 de junio se disolvió el Parlamento y se inició una huelga general que durante 15 días mantuvo paralizado al país.


Las preguntas a responder son muchas. Una de ellas es: ¿cómo, con tan solo siete años de creada, la CNT tuvo ese nivel de acatamiento? Otra: ¿para qué, qué se perseguía con una huelga que trataba de impedir un hecho consumado? Y por último: ¿cómo terminaron ambas partes ese choque?
Vayamos, entonces, a la primera: ¿únicamente siete años? Formalmente sí: la CNT, que no quiso llamarse central única pero en los hechos lo era, se había constituido recién en el año 66.


Pero, la consigna de responder a un posible golpe de Estado con la huelga general se adoptó, a propuesta de Héctor Rodríguez, un año antes. Y quienes se estaban reuniendo llevaban años en la brega por la unidad. La Unidad de Acción llevaba ya años enseñando el camino.

En el año 65 se develó un intento de golpe con epicentro en el cuartel de Treinta y Tres y ramificaciones que se vinculaban a golpistas civiles.


El sistema político impuso un bajísimo perfil al asunto. Perfil bajo que aún perdura: se comentó poco, no se informó oficialmente, y la conjura trascendió más en forma oral que escrita. La decadencia del sistema político era tal que optaron por el silencio. Pero aquellos compañeros que estaban acordando lo que sería la CNT consideraron tan serio el peligro como para adoptar la consigna en forma unánime. Y no quedarse en declaraciones, sino pasar a discutir la consigna sindicato por sindicato. 

En las direcciones, en las asambleas y en las reuniones pequeñas, a nivel de base. Enfrentar un posible golpe de Estado se discutió, entonces, junto con la necesidad de formalizar la unidad.

A medida que la lucha se endurecía y el peligro se volvía más tangible, se agregó: con ocupación de los lugares de trabajo


Quiero dejar en claro que deliberadamente estoy dejando fuera tanto la progresiva asunción de la conducción del Estado por los sectores más vinculados al capital financiero, como también todo lo relativo a la guerrilla. Factores de enorme relevancia, pero que no puedo incluir en un artículo periodístico y que han sido estudiados y se siguen estudiando y valorando.


Mi tema es la Huelga General: la decisión de hacerla, su preparación y sus resultados. También dejo de lado su desarrollo. Es imposible narrar una epopeya. Lo que vivieron cada uno de los cien o doscientos mil huelguistas, sus familias, el entorno de las ocupaciones y los movimientos simultáneos en el tablero político.


Estaba en la adopción de la consigna y su progresiva discusión en todos los niveles. Los cultores de las explicaciones que todo lo atribuyen al entusiasmo espontáneo tendrán que explicar cómo, de la noche a la mañana, se ocuparon miles de centros de trabajo, se consiguieron elementos para cocinar, se establecieron guardias, enlaces, contactos y todo lo que implica ocupar tantos lugares durante tanto tiempo.

 Yo, por mi parte, aseguro que fue un prolijo trabajo de discusión y preparación. Tan profundo que, cuando hubo que hacer lo prometido, ninguno se sorprendió y todo resultó más fácil de lo que esperábamos.


Cierto, también, que el Pachecato ayudo. De tanto soportar y resistir sus Medidas de Seguridad, habíamos aprendido mucho. 

Creo que en el momento no había nadie tan preparado para la resistencia como el movimiento sindical.


Una segunda cuestión es: ¿por qué resistir con la huelga un golpe ya consumado? Son varias las cuestiones a considerar. La primera es que en el 65, en la República Dominicana, el Coronel Francisco Caamaño había resistido al punto de que los yanquis tuvieron que meter su tropa para zanjar el asunto. Nadie podía asegurar en el 65 que todas las fuerzas armadas se pondrían unánimemente de un solo lado.


Además, cuando esa esperanza ya había palidecido por el rumbo que iban tomando las cosas, la consigna en sí era un freno que dilató la concreción del golpe. Una cosa era llevarse por delante un sistema político ya corroído por su incapacidad que llegaba a la complicidad, y otra enfrentarse a un movimiento sindical que había dado pelea contra todas las Medidas de Seguridad.

En cuanto a su duración, era una cuestión de apreciar el estado de ánimo de los compañeros. Desde el punto de vista práctico, al no impedir el Golpe, habría sido lo mismo cinco, diez o quince días. 

Pero no desde el punto de vista moral. Los compañeros que estaban en la lucha tenían que entender y aceptar en sus corazones que ya no podríamos resistir mucho más y que era necesario preservar nuestra fuerza para proseguir por otros caminos.

De tal forma lo comprendieron que la huelga se prolongó únicamente en aquellos sectores que habían perdido el contacto y que tan pronto confirmaron la decisión de la CNT la acataron.


Queda para otra la historia de cómo salimos. A partir del “documento de las tres F” hubo quienes hablaron de derrota, entrega y traición. A partir de los hechos inmediatamente posteriores al levantamiento de la huelga yo lo desmiento. 
La CNT continuó la lucha con el pleno y consciente acatamiento de los compañeros.

Pero veremos ese asunto.


( los subrayados y negritas son de posta)




- postaporteñ@ 1794 - 2017-07-17 





ARG | La Burocracia Fraternal

 

PLANO CORTO. LOS DAER


  Por DIEGO GENOUD 15/07/2017- Letra P

Héctor lidera Sanidad hace 17 años. Rodolfo conduce Alimentación hace 33 y lo acusan de traidor por PepsiCo.

Del PC y la conexión Neruda a Menem, los Gordos, los K, Massa y Randazzo.

Oposición blanda


Rodolfo Amado Daer miraba por televisión las imágenes en la sede del sindicato de Alimentación, en Carlos Calvo 1535, en el barrio de San Cristóbal. Héctor Daer estaba en el edificio del sindicato de Sanidad, en el barrio de Once. 

De un lado y del otro de la línea, como casi siempre, coincidían.
El jueves a la mañana, desde temprano, los hermanos más notorios del sindicalismo actual hablaron por teléfono varias veces: antes, durante y después de la represión policial que terminó con el desalojo violento de los trabajadores y las trabajadoras de PepsiCo de la planta que ocupaban en Vicente López.
Con la ola de 600 despidos que decidió la multinacional norteamericana, fue Rodolfo -el mayor- el que volvió a ser noticia. El secretario general del Sindicato de Alimentación recibía cuestionamientos de la comisión interna de la fábrica, de los trabajadores despedidos y de la mayor parte de los opositores al gobierno nacional.


Los delegados de PepsiCo lo denunciaban por haber cerrado con la empresa un acuerdo a espaldas de los empleados y haber obturado cualquier plan de lucha para impedir los despidos. Las pintadas de “Daer traidor” lo ponían en el centro de la escena en la planta de Florida, pero el jefe de Alimentación estaba tan lejos de los acontecimientos como de la oposición que lo desafía en el gremio que conduce desde hace 33 años. Tanto que –incluso después de las balas de goma, los palazos y los gases- apareció en los medios para apuntar contra “el sectarismo de la comisión interna”


En sus conversaciones privadas, los hermanos Daer comparan la situación de PepsiCo con la del cierre de la planta de AGR Clarín en el barrio de Pompeya y creen que el jueves todo terminó peor por decisión del gobierno nacional. Dicen que no había motivo para reprimir y que la Casa Rosada lo hizo como parte de su campaña electoral.


El jefe de la CGT durante la segunda presidencia de Carlos Menem y hasta el primer año de Néstor Kirchner en el poder, Rodolfo, tiene 66 años y le lleva más de una década al Daer del actual triunvirato, de 55. Los dos son dueños ya de una larga trayectoria como dirigentes sindicales y se los cuestiona por estar atornillados en su gremio: para el sindicalismo combativo y la izquierda, son emblemas alevosos de la burocracia sindical peronista. Sin embargo, sus orígenes son otros.


 HIJOS DE TIGRE


Según cuenta el periodista Isidoro Gilbert en su libro “La Fede, alistándose para la revolución”, el Daer de Alimentación se formó con ideas de izquierda y le debe su nombre a Rodolfo Ghioldi, uno de los principales dirigentes del Partido Comunista que enfrentó a Perón y formó parte de la Unión Democrática.
Gilbert sostiene que el padre de los Daer, Amado, construyó una pequeña leyenda dentro del PCA. En 1948, fue el encargado de sacar a Pablo Neruda de Chile hacia el exilio: lo rescató de San Martín de los Andes y lo trajo a Buenos Aires. “Con un baqueano comunista que se desbarrancó en la cordillera y jamás fue encontrado, contactó con el grupo de baqueanos chilenos que acompañaban al vate. 

La historia ha sido narrada por José Miguel Varas, premio nacional de literatura, en el libro “Neruda Clandestino”. En  “Confieso que he  vivido”, el poeta habla de Pedrito Ramírez, que llegó a buscarlo en auto a San Martín de los Andes, después del cruce de la cordillera de los Andes”. Nunca quedó claro si Pedrito Ramírez era o no Amado Daer. Pero Neruda partiría después hacia Francia vía Uruguay y nunca olvidaría al dirigente comunista que lo ayudó.


DE UBALDINI A MENEM


 Con la herencia que recibió de su padre, Rodolfo se inició en la Federación Juvenil Comunista allá lejos y hace tiempo. Después se abrazó al peronismo de la mano de Lorenzo Miguel, el líder las 62 Organizaciones. Un recorrido similar ensayó su hermano Héctor, que -con el regreso de la democracia- se encolumnó con un Gordo fundamental, Carlos West Ocampo, jefe del Sindicato de Sanidad y emblema de los buenos muchachos.


Los hermanos Daer hoy coinciden en el relato: papá Amado no era “tan gorila” y creía en la necesidad de una alianza con el peronismo. En el particular tránsito del PC al PJ, puede hallarse sin embargo al menos una constante: la de hablar mal y con desprecio de “los troskos” argentinos


Sus amigos dicen que el mayor de los Daer debutó en la actividad sindical en el rubro metalúrgico y que fue el histórico líder de la UOM el que le recomendó mudarse a otro gremio porque la tarea del peronismo era ampliarse.

 Así, en los tempranos ochenta, desembarcó en Alimentación y se convirtió rápido en uno de los “jóvenes brillantes” ubaldinistas junto a otros dos dirigentes que atravesarían –inoxidables- la cortina de los tiempos, Gerardo Martínez de la UOCRA y Andrés Rodríguez de UPCN; dos a los que ahora casi que desprecia.

Pese a su pasado menemista y al buen entendimiento que tuvo siempre con las multinacionales de origen norteamericano, Rodolfo no logra digerir las críticas en su contra.

 Llama a votar al peronismo en octubre para ponerle freno a Cambiemos y repite ante su entorno que, a diferencia de Martínez y Rodríguez, él nunca se sentó en primera fila en Casa Rosada para aplaudir y sonreír ante los discursos de Macri. Es claro: ya se quemó con leche.


En los tiempos de Menem, el discurso de Daer era fácilmente reconocible. Mientras el MTA de Hugo Moyano y la CTA de Víctor De Gennaro encabezaban las luchas sociales y sindicales, en pleno crisis y con el auge de la desocupación, Rodolfo hablaba como si fuera el ministro de Trabajo del gobierno. Aunque ese rol le impidió desde entonces trascender las fronteras de su gremio, Daer busca pararse en un lugar distinto.


Durante la década kirchnerista, en la que el sindicalismo de izquierda se fortaleció en sindicatos como el suyo, Daer se jactó siempre de su capacidad para contener a la oposición interna. Más allá de las situaciones en las que se vio desbordado como en 2009, durante el conflicto de Kraft -que también terminó con represión de la Policía bonaerense- o en 2012, cuando estuvo a punto de perder la Seccional Capital con la lista Bordó.


Con la gimnasia de su formación política, el jefe de Alimentación se diferenció de los métodos y el discurso macartista que desde el SMATA implementó Ricardo Pignanelli, otro incondicional de la Casa Rosada, gobierne quien gobierne. Hasta el jueves.


LA MANO DE CAMBIEMOS


Desde 2013 hasta hoy, el mayor crecimiento político fue el de Héctor Daer, aunque lleno de contratiempos. El más chico de los sindicalistas -que lleva 17 años como secretario general de Sanidad- llegó a diputado nacional gracias a un acuerdo de su jefe West Ocampo con Sergio Massa. Pero, a poco de andar, se topó con demasiadas diferencias. Aguantó todo lo que pudo, se sentó en uno de los sillones del vapuleado triunvirato cegetista y finalmente este año dio el salto hacia las filas de Florencio Randazzo


Aunque se declaran opositores al gobierno de Cambiemos, tanto Héctor desde la CGT como Rodolfo en el gremio Alimentación –o como secretario de Industria la central- forman parte del sector que se opone a declarar un paro general como respuesta ante la crisis.


Los hermanos Daer tienen la misma visión: coinciden en que el gobierno nacional decidió reprimir como parte de la campaña electoral. Sostienen que el arreglo que se logró en la planta de PepsiCo era mejor que el que se le ofreció a los obreros de AGR Clarín, que cerró en enero de este año y también fue ocupada por sus trabajadores. Según el secretario general de Alimentación, en una primera instancia, la multinacional norteamericana había ofrecido cerrar un acuerdo por el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo y pagar la mitad de la indemnización. 
Después de las protestas y las movilizaciones, la comisión interna consiguió la doble indemnización


Lejos de cualquier autocrítica, Rodolfo repite –como PepsiCo- que el cierre era inevitable, mientras culpa al Gobierno y al sindicalismo combativo. Al primero por reprimir un conflicto que –afirma- no tenía perspectiva; a los segundos, por no aceptar el acuerdo que ofreció la multinacional norteamericana. Los dos están convencidos de que –más allá de la orden judicial- la Casa Rosada decidió un despliegue policial inédito para televisar su intento disciplinador y su apuesta irrestricta a las compañías que anuncien la llovizna de inversiones.

Entienden que el tema de fondo es el ajuste que prepara el Gobierno para después de las elecciones. Pero mientras Rodolfo dice que en octubre se le va a poner un freno al oficialismo, Héctor tiene sus reservas. “El orden paga y acá cualquier conflicto que polariza beneficia al Gobierno. 

Mientas la oposición se reparte entre Cristina, Randazzo, Massa y la izquierda, Cambiemos es un solo frente y suma en pala”, le escucharon decir en la última reunión de la CGT, horas después de la represión a los trabajadores de PepsiCo. Allí, la central anunció una marcha para el 22 de agosto, después de las PASO.

 La fecha expresa la posición de los hermanos, que confluye con la de Cristina Kirchner: la suerte se juega en las urnas, no en las calles


Después de cuatro años como diputado massista, en las PASO el menor de los Daer acompañará esta vez a Randazzo con su apoyo y con su voto en la provincia de Buenos Aires. El mayor, en cambio –que suele elogiar a Néstor Kirchner por devolverle la política al peronismo- votará en Capital Federal: 

quizás a su amigo Daniel Filmus. Será una diferencia coyuntural en un tablero más grande en el que siempre juegan y de memoria. 


P - postaporteñ@ 1794 - 2017-07-17 






URU | Cárceles para pobres y hospedajes VIP para ricos y torturadores



Hace algunos días vio la luz una noticia horrible pero totalmente común en el sistema carcelario que tenemos. Siete hombres alojados en el módulo 8 fueron “rescatados”, en condiciones de desnutrición, al borde la muerte y con un estado físico deplorable. 
Son solo siete estos presos que salen en las noticias, pero todos sabemos que son muchos más lo que viven en hacinamiento, entre la mugre y sin posibilidades de rehabilitación


Por Katia


El diario El País hace un recuento de los crímenes de estos hombres: tenencia de drogas e intento de hurto. La mayoría analfabetos, pobres y sin familia. Algunos sufrieron abusos sexuales dentro del Comcar, pero no pudieron hablar con ningún funcionario simplemente porque “no se cruzaron con ninguno”.
Esta es la realidad de la población más empobrecida que es enviada a la cárcel en Uruguay, muchos por delitos menores y sin que aún tengan condena firme por la justicia. No hay lujos, no hay comodidad, solo hacinamiento, frio y desprecio a los Derechos Humanos de los detenidos. Una realidad totalmente diferente a la de los presos ricos de quienes hablaremos a continuación.


Los presos VIP


En unas pocas cárceles uruguayas, sin embargo, que parecen más hospedajes que prisiones, existen otro tipo de presos. Los pocos detenidos por torturas, asesinatos y desapariciones en épocas de dictadura no son considerados criminales de mayor calibre por la Justicia y el sistema penitenciario. 

Ser un militar golpista y más si se tiene dinero y rango, hace que automáticamente la pena sea cumplida en una cárcel VIP, con lujos, cocineros personales y jubilaciones por encima de los 100 mil pesos que se continúan cobrando.
Las diferencias de las clases sociales no se pierden dentro de las cárceles, sino que aún las vemos con mayor claridad. Según las descripciones en Domingo Arena, una de las cárceles de lujo, “los reclusos cuentan con una enfermera que los visita todos los días”. Por otro lado, los presos del Comcar comentaron que a veces, ni siquiera veían gente en varios días.


A su vez, militares presos como José Arab, no solo cuentan con la comida que lleva su familia, sino con pedidos a rotiserías, panaderías, compras en supermercados y hasta chocolates suizos.


Pero esto no solo es así para los militares, sino también para empresarios que estafan por miles de dólares. Por ejemplo, Matías CAMPIANI o Francisco Sanabria, quienes tuvieron su paso por la cárcel Campanero, un sitio ubicado en Minas que nada tiene que ver con realidades como las del Módulo 8 del COMCAR. En Campanero, CAMPIANI, que estafó y hundió a PLUNA, dio clases de yoga a otros reclusos y salió libre al poco tiempo.

 Esa “cárcel” cuenta con losa radiante en todas las habitaciones y una huerta propia, además de poder usar el celular libremente. Entre la comida recibían salmón y platos refinados.


¿Qué dicen los organismos?


La situación en las cárceles uruguayas donde están los más pobres no es desconocida, de hecho instituciones como la ONU han denunciado lo que ocurre en ellas. No hay agua, espacio, ni alimento.


A veces nos apuramos a opinar sobre la situación de los presos debido a su condición, como si todos fueran criminales, pero nos olvidamos que ni la Justicia ni el Gobierno están haciendo algo que mitigue una situación de fondo que genera más pobreza y marginalidad. Muchos jóvenes, por vivir en barrios de la periferia, sufren maltrato y gatillo fácil. En un sector importante las condiciones de vida son deplorables.


El verdadero enemigo, que genera condiciones para la delincuencia y reprime a pobres y trabajadores, es la clase burguesa que nos explota diariamente y nos somete a carencias económicas, y además se asegura de sus crímenes queden impunes. Los ricos roban y asesinan sin ningún tipo de problema, sin miedo a ser violados en una celda, a no ver a sus familias, a morir de hambre.
Las cárceles, dicen los discursos, son sitios de rehabilitación, pero todos sabemos que eso es una gran mentira. Las condiciones infrahumanas de reclusión son solamente para los pobres, no para quienes nos roban diariamente desde sitios de poder.


IST/ Izquierda de los Trabajadores


PILDORITAS


“No soy ni un funcionario público ni soy un legislador. Yo soy un hombre de izquierda y un revolucionario”Raúl Sendic, Vicepresidente. Informativos, radio Montecarlo (11/07/17)


“Integrantes del Tribunal del Frente Amplio creen que Sendic tuvo ´conductas desviadas´”. Título del Semanario Búsqueda, sobre el organismo de ética del Frente Amplio que se reunió en sesiones extraordinarias para evaluar la situación del vicepresidente de la República tras el cuestionado uso que dio a las tarjetas corporativas durante su gestión en Ancap (13/07/17)




- postaporteñ@ 1794 - 2017-07-17 





PERDIDOS YA


Búsqueda 13 Jul 2017 por Claudio Paolillo


El presidente Tabaré Vázquez y sus ministros están sumergidos en un preocupante estado de autocomplacencia. 

 Según el ministro Danilo Astori, la economía crece, la inflación está controlada, el país tiene “grado inversor” y, por lo tanto, los uruguayos viven mejor. Según la ministra María Julia Muñoz, en la educación se está procesando algo así como una histórica reforma vareliana.

 Según el ministro Eduardo Bonomi, el índice de rapiñas ha descendido y, en consecuencia, los ciudadanos están más seguros. Y según el presidente Vázquez, todo eso y mucho más demuestran que vamos por un buen camino.
Sin embargo, el balazo en la cabeza que recibió el domingo 9 un honrado policía que estaba haciendo una “changa” para sumar unos pocos pesos a su esmirriado salario fue el último y trágico ejemplo que desbarató toda la argumentación oficial. 

El balazo asesinó al funcionario, pero también mató el “relato” oficialista y a sus corifeos, mató a la “clase política” que dos días después discutía ardorosamente en el Senado sobre los viáticos que perciben los legisladores cuando viajan — tan alejados están de las angustias de la sociedad que se dan esos lujos— y nos mató a todos, integrantes de una sociedad que parece pasmosamente resignada a su malhadada suerte, sin un atisbo de rebeldía para poner en vereda a quienes hemos distinguido con el honor de hacerse cargo temporariamente de nuestros asuntos públicos y, en lugar de responder a ese compromiso, nos abruman con nuevos impuestos y tarifazos para asegurar sus elevados sueldos, acomodar a decenas de miles de amigos y familiares en el Estado, contratar a otros allegados para empresas que dan pérdidas sistemáticamente y devolvernos servicios del Tercer Mundo a cambio de nuestro sacrificio.


No, no vamos bien. Aunque sea cierto que la inflación está controlada, que el investment grade esté relativamente consolidado y que el índice de rapiñas haya comenzado a descender, la situación del “pueblo que arde y anda en la calle”, como diría el viejo Herrera, es completamente diferente a la sensación de autosatisfacción que transmiten los gobernantes, cada vez más alejados de la gente. Ellos, autoproclamados representantes genuinos de los trabajadores y de los pobres, están empezando a recibir los primeros cachetazos de los trabajadores y de los pobres.


Porque si no, ¿cómo se explica el asesinato a sangre fría del agente policial? Si la economía va tan bien, ¿por qué un hombre que expone su vida para defender a los demás ciudadanos de la permanente amenaza de los delincuentes se ve obligado a tener otro empleo para parar la olla? 

Si la reforma de la educación es tan profunda que la ministra llegó a comparar a Wilson Netto con José Pedro Varela, ¿de dónde salen estos jóvenes engendros asesinos que matan por 100 pesos y se jactan de eso? 

Si las rapiñas están descendiendo, ¿por qué el 70% de la sociedad se siente cada vez más insegura?
El presidente Vázquez y sus ministros parecen haberse creído su propio cuento. Aparecen en la televisión con aires de presuntuosidad, suficiencia y petulancia. El presidente, en particular, decidió rodearse de una corte que le dice a todo “sí, señor”, “qué bien”, “tiene razón” o “usted es un estadista”. 

No quiere meterse en problemas mayores, hace la plancha para terminar el mandato sin sobresaltos, nos trata como si fuéramos adolescentes imberbes, nos dice qué podemos consumir y qué no, y se desempeña como si fuera un rey.


Por momentos, parece sentirse como un “padre de la patria”. Un padre bondadoso que cuida de nosotros con consejos almibarados respecto a lo que nos conviene hacer con nuestras vidas, con nuestros pensamientos y con nuestra libertad.


En junio pasado, un folletín de la Secretaría de Comunicación Institucional de la Presidencia de la República, pagado con nuestros impuestos, llegó a las redacciones de todos los medios de comunicación con el siguiente titular principal: Los Consejos de Ministros con vecinos recogen la herencia de los Cabildos abiertos de Artigas.

Así nomás: primero fue Artigas y ahora es Vázquez


El problema es que cualquiera que quiera ver se da cuenta de que los Consejos de Ministros que cada tanto organiza el presidente en pueblos del interior o barrios montevideanos son cualquier cosa menos Consejos de Ministros

Allí van algunas decenas de personas y escolares con sus maestras (al borde de la violación de la laicidad) que recitan poesías y hacen “preguntas” ante las cuales el presidente se sonríe como un abuelo comprensivo que protege y quiere a sus “nietos”


Digámoslo claro:

esos Consejos de Ministros ( no los verdaderos, que se hacen a puertas cerradas) son un derroche fastuoso de pura demagogia, sufragados, otra vez, con los dineros del pueblo; son circos político- electorales que insultan la inteligencia de los ciudadanos despiertos; y son un engaño deplorable, miserable y patético para los más desposeídos, quienes sienten por una vez en sus vidas la cercanía al boato del poder que, durante algunas horas, les promete villas y castillos que nunca llegarán, explotando la inocencia, el candor, la sencillez y la credulidad de los más débiles.


El Frente Amplio con que soñó y por el cual luchó el general Seregni era infinitamente más serio que esta farsa.


Estos sí que son “pompitas de jabón”


- postaporteñ@ 1794 - 2017-07-17 





VZLA: Sobre la consulta popular del 16 de julio y los trabajadores

 

No a la constituyente fraudulenta  

 No al gobierno de unidad nacional

El pueblo no debe dar cheque  en blanco a nadie


Emilio Bastidas (Corriente Clasista Unitaria Revolucionaria y Autónoma)

Deslinde2011 -13/7/17


La consulta popular del 16 de julio, por sí sola, no es garantía de la salida de Maduro y el régimen. Lo primordial es mantener la movilización y lucha de calle hasta que se vayan, extendiendo la rebelión popular a todos los rincones del territorio nacional. Debemos inscribir esta consulta como una actividad adicional a todas las batallas que hemos librado y las que faltan hasta sacar a los responsables de aplicar un ajuste económico que ha conducido a la ruina y al hambre del pueblo empobrecido. En el marco de esta observación, los trabajadores y trabajadoras debemos ayudar a oxigenar la lucha, a reagrupar fuerzas y convertir este evento en un punto de partida de la fase final de esta batalla contra el régimen causante de los males del pueblo.

Ahora bien, queremos hacer un llamado a todos los que acudan a votar y en particular a los jóvenes y trabajadores que a en dicha consulta, sólo votaremos SI a la primera pregunta, las otras dos las tacharemos como manifestación de rechazo, por ser políticamente un cheque en blanco a la MUD. Solo, se avalará afirmativamente el planteamiento que traza el rechazo a la Asamblea Nacional Constituyente fraudulenta, punto donde todos estamos de acuerdo.


En la formulación de estas preguntas los dirigentes de la MUD quieren encubrir, bajo el rechazo masivo al fraude constituyente del gobierno, que el pueblo abogue por el cumplimiento del papel constitucional de las fuerzas armadas, queriendo ocultar con ello que esta institución siempre ha sido y será la fuerza de choque de los gobiernos contra la población, tal cual como lo hicieron durante el caracazo en el 89 bajo el régimen de Punto Fijo o ahora bajo el régimen de la V República. Pero además, en el caso de los trabajadores y trabajadoras, han sido los ejecutores de la represión, ejercida sobre los mismos, en huelgas y/o conflictos laborales.



Por otro lado, quieren hacer pasar de contrabando una consulta totalmente inadmisible, consistente en que se le firme con antelación un cheque en blanco a favor de un supuesto Gobierno de Unidad Nacional que no se ha discutido en ninguna parte, que no se sabe quiénes lo conforman y sin conocerse cuál sería su programa de gobierno de emergencia para resolver los acuciantes problemas de salarios miserables, inflación, desabastecimiento y especulación de los productos de canasta familiar y medicinas tan urgidas por la población.


Como están las cosas, es un pasaporte a seguir el paquete de medidas económicas de Maduro ahora en un gobierno de la MUD. Es inaceptable que intenten hacerlo votar por los trabajadores.

Además no podemos creer que esa actividad será el acto más grande de desobediencia civil.


La mayor contundencia lo lograremos si ese día de votación lo convertimos, por un lado, en un día de lucha activa exigiendo: Fuera Maduro, y por otro, si lo consideramos el inicio de la fase final de la rebelión popular contra este régimen y su gobierno. 

Millones tendremos la oportunidad de salir a los centros de votación convirtiéndolos en puntos de concentración y lucha donde confluyan todas las acciones de calle que hemos aprendido e incluyendo mecanismos de autodefensa.


El mayor acto de desobediencia será la decisión consciente de la población a movilizarse en las calles para defender sus derechos económicos, políticos y sociales.

A los trabajadores y trabajadoras nos corresponde un papel importante en el actual proceso de lucha, tenemos la tarea urgente de vincularnos en forma organizada y con un programa independiente en esta rebelión que sacude al país. 


Participación que debe reivindicar los métodos tradicionales de lucha de los trabajadores como son las asambleas democráticas para debatir y decidir, el paro de la producción, la movilización callejera y la huelga general. Todo, absolutamente todo, decidido con democracia sindical y guardando una férrea autonomía frente al gobierno que sea y los partidos.

Sólo reivindicando y practicando nuestros métodos de lucha ayudaremos de manera decidida a los rebeldes y luchadores sociales, pero también, daremos la batalla a la burocracia sindical que ya se pavonea ante un eventual gobierno de unidad nacional. Para esta burocracia y sus partidos no es prioritario que la clase trabajadora se organice de forma independiente y autónoma y salga a movilizarse a través de sus sindicatos. 


Su aspiración es que las trabajadoras y los trabajadores venezolanos cumplan el papel de masa amorfa que se sume sin identidad de clase en las manifestaciones, sin cuestionar los proyectos políticos de los partidos agrupados en la MUD.


Es por esto, que hoy presentan las propuestas de la consulta popular bajo la consigna engañosa de que quien “manda es el pueblo”




Algunos Twitter de ElObservadorBinario

Para los que viven arrechos porque son fracasados...


Lo que era una hipótesis, ayer quedó comprobada. Que una gran mayoría, más de 80%, rechaza a Maduro. Lo dicen el Plebiscito y el SIMULACRO.

No veo la razón de esos "trágicos" que arrechos con la MUD, cuando deberían estar "besándoles las bolas y las tetas" a los organizadores

De manera que no es, como algunos pendejos creen, "¿Tan poquito?" Perdonen, es un COÑAZO DE VOTOS, que deben tener sentado de culo a muchos.

Ver a rectores de las universidades como verdaderos RECTORES ELECTORALES y compararlos con lacras como Tibisay sencillamente no tiene precio


Llevar a "feliz" término un proceso plebiscitario, con las amenazas de grupos paramilitares y sin plan república, es el mayor de los éxitos.




El PSL ante la consulta convocada por la MUD

Partido Socialismo y Libertad (PSL) 16/7/17


El pueblo y los trabajadores venezolanos vienen dando desde hace más de 3 meses una dura lucha contra el gobierno de Maduro, y en las últimas semanas, enfrentando el intento de instrumentar una Constituyente fraudulenta y antidemocrática.


El Partido Socialismo y Libertad ha planteado que en el país se desarrolla una poderosa rebelión popular que abarca a prácticamente a todos los sectores de la población. Desde el 19 abril, lo más llamativo es la incorporación a las movilizaciones de importantes sectores populares, que fueron base social del chavismo, y que hoy se rebelan contra un gobierno Hambreador, corrupto y represivo.


Las distintas manifestaciones de protesta social ya exceden a la MUD, que originalmente convocó a dichas acciones. Hoy la mayoría son expresión autónoma de la decisión popular de salir de Maduro y derrotar su Constituyente fraudulenta. 

La gente se organiza de forma independiente en las comunidades. Decide de manera espontánea extender los trancazos más tiempo del planteado por la MUD. Se moviliza en horas de la noche, al margen de las convocatorias hechas por la alianza de partidos patronales. La movilización sigue y se extiende. Ya no hay manera de sacar a la gente de las calles.


La consulta o referéndum convocado por la MUD para hoy domingo 16 de julio, busca bajar la presión y sacar al pueblo de las calles. Tal como pudimos constatarlo durante esta semana, en la que salvo el lunes, no se produjo ninguna movilización. Es absurdo que cuando la protesta crece y se multiplica, la MUD convoque a un evento electoral.


No es casual entonces, la actitud del gobierno, expresada en las declaraciones de Maduro, quien invitó a “participar en paz en los eventos políticos” pautados para hoy. Todos buscan la vía institucional y electoral, y un eventual acuerdo. Es claro que la MUD no quiere la caída del gobierno por la movilización revolucionaria del pueblo.


Por otra parte, las preguntas que se formulan no van al fondo del problema planteado, ni atienden a la motivación fundamental del pueblo. Lo que la gente quiere es que se vaya Maduro y que no se instrumente la Constituyente fraudulenta. 

Esos son los temas centrales que no están planteados con claridad en las preguntas de la consulta, y que la gente ya ha respondido en la calle.
Por otra parte, nuestro partido considera que plantear un gobierno de unidad nacional, con sectores de la MUD y de la burocracia chavista descontenta, sería un nuevo gobierno patronal, para seguir aplicando y profundizando el brutal ajuste que instrumenta Maduro, y descargando la crisis sobre los hombros del pueblo trabajador.


Asimismo, solicitar que las Fuerzas Armadas y demás organismos del Estado respeten la constitución es olvidar que todas estas instituciones son parte de un régimen que sólo sirve a los intereses de los empresarios y de las transnacionales, y garantes del orden capitalista, tal como se ha expresado en la represión desatada por la Guardia Nacional y la actuación de los tribunales criminalizando a los que protestan.


No obstante el PSL considera que millones de personas se movilizarán este domingo en todo el país, acudiendo a la consulta, asumiéndola como una forma de manifestar su repudio al gobierno y a la Constituyente antidemocrática, más allá de las intenciones políticas de la MUD. Por estas razones el PSL, desde una posición de independencia respecto a la MUD, llama a votar sólo a favor de la primera pregunta, la cual plantea el rechazo a la Constituyente de Maduro, y a votar NO en las otras dos, por no representar los intereses de la mayoría del pueblo.


Para nuestro partido lo central es seguir la movilización hasta derrocar al gobierno y frenar la Constituyente. En ese marco planteamos que hay que seguir impulsando los comités populares autónomos en las comunidades para redoblar la lucha.


El PSL no está por gobiernos de unidad nacional que reciclen a burócratas chavistas descontentos, empresarios y políticos patronales de la MUD, para seguir aplicando el paquete de ajuste. 

La única manera de comenzar a resolver nuestros problemas es con un gobierno de los trabajadores y el pueblo, y en lo inmediato, luchar por un plan alternativo obrero y popular que contemple aumento de salarios igual a la canasta básica, salario mínimo ajustado cada 3 meses de acuerdo a la inflación, comida para todos sin restricciones ni chantajes, plan de adquisición de medicinas a bajo costo, cese a los despidos y suspensiones en empresas privadas y públicas, no al pago de la deuda externa, repatriación de capitales fugados, rechazo a la entrega del Arco Minero del Orinoco, petróleo 100% venezolano sin trasnacionales ni empresas mixtas.


- postaporteñ@ 1794 - 2017-07-17 





Gideon Levy critica al gobierno israelí, desconociendo el hecho colonial


Luis E. Sabini Fernández

Fuente revistafuturos.noblogs.org



La situación de la Franja de Gaza(FdeG) es un acontecimiento, infame, que será recordado como un mojón de las atrocidades de nuestro tiempo, en atroz competencia con tantas otras situaciones de maltrato humano.
La peripecia que se le hace vivir a la FdeG proviene de la aplicación de la técnica que Ishhak Leib Peretz atribuía al sionismo, de constreñir a la víctima como el gato asesino que estrangulaba sin derramar la sangre del ratoncillo…/1


Hay quienes denuncian este atroz escalonamiento. Como Gideon Levy (“À Gaza, Israëlfait des expérimentations sur des humains en situation de stress et de privations”, 2/7/2017, traducc. de Dominique Macabíes. En castellano, “Israel experimenta con el sufrimiento humano en Gaza, 4/7/2017, traducc. de Javier Villate, www.rebelion.org). Levy es un connotado periodista de Haaretz, que ha ido tomando progresiva distancia de la política del gobierno sionista.


Levy, como sionista, probablemente “de izquierda”, critica implacablemente la política ejercida por el gobierno de Netanyahu. Y podríamos conformarnos con eso, si somos conscientes de su sionismo básico, de su aceptación del hecho israelí como colonialismo de ocupación, arrebato y saqueo de población originaria, que sin embargo se rebela contra estas últimas fases de tanto desenfado en la brutalización.


Pero Levy ha sido progresivamente tomado como portaestandarte de la defensa de la población palestina y como crítico implacable de la banda fascistizante del gabinete Netanyahu y eso lo hace merecedor de algunas puntualizaciones.

Lúcidamente expone el proceso de experimentación con el sufrimiento y las privaciones de los pobladores de la FdeG.


Pero se empeña en igualar responsabilidades entre autoridades palestinas e israelíes, lo cual de hecho significa aminorar la verdadera responsabilidad que tiene el sionismo en general y el gobierno israelí en particular, sobre este diseño de muerte por atonía, consunción, extenuación, astenia inducida y progresiva de los habitantes históricamente nativos de la FdeG más la enorme sobrepoblación que en dicho territorio se ha ido asentando debido a la política expansionista israelí /2


Levy nos informa que el 11 de junio ppdo. Abbas solicitó al gobierno israelí el corte del suministro eléctrico para la FdeG (un corte progresivo que ha llegado a principios de julio a que sus habitantes puedan disponer de 2hs. o 2,5 hs. de energía diaria). Levy interpreta correctamente que la extorsión de Abbas responde al enfrentamiento de la ANP (y antes la OLP) con Hamas, el grupo islámico que gobierna la FdeG.


Pero, ¿cómo se explica que Abbas le dé órdenes de acción a Netanyahu? ¡Maravillosa inversión! Hasta ahora, desde los Acuerdos de Oslo a mediados de los ’90, era Netanyahu el que le daba órdenes –o le solicitaba−a Abbas; reprimir a palestinos descontentos, por ejemplo


Para ello, le suministraba las armas; las instrucciones no tanto, porque el gobierno israelí y la dirección de la ANP habían acordado que fueran militares de EE.UU. los que capacitaran y entrenaran a la policía de la ANP.


Cuando Levy nos cuenta que “Israel colabora de un modo despreciable con la ANP”, lo que es cierto es que Israel actúa despreciablemente. El verbo, “colaborar” en cambio, no corresponde. Pero este reparto de culpas le viene bien a Levy para concluir: “Los adversarios no pueden repartirse entre buenos y malos; son todos malos.


Con este planteo, aparentemente de gran estatura moral, Levy pasa por alto el verdadero carácter del intríngulis palestino-israelí: un colonialismo de implantación, que lleva adelante el sionismo desde los albores del s XX, y que como todos los colonialismos de este tipo viene provisto de un racismo depurador, y donde lo malo no son “todas las partes en conflicto” sino el proyecto colonial y racista en primerísimo lugar. 

Es ese proyecto la que pone los malos, aunque vengan vestidos como corteses jovencitos (este deslinde, a su vez, no santifica toda acción del colonizado, pero sí evita falsas equidistancias o equivalencias).


Más adelante en la nota, Levy repasa la situación en que los palestinos “son víctimas de las maquinaciones políticas urdidas a su costo, las batallas ególatras entre Abbas y Hamas, entre Egipto y Hamas, entre Israel y todos los otros, cuyas consecuencias alcanzan y afectan a los respiradores de los niños del servicio pediátrico en Al-Rantisi”.


La comparación entre Abbas y su ego y el de Hamas es impropia, puesto que Abbas es un líder (burocrático, sucesor del carismático Arafat) y Hamas una organización que podrá tener (o no) ególatras, pero no corresponde igualarlos. Pero aquí también, el mayor problema es que Levy escamotea o atempera el peso, decisivo, de la política israelí de ahogo, sin mostrar sangre, sobre la población gazatí: es el gato asesino al que se refería Peretz, aquel judío sabio y temeroso justo antes de la fundación del estado sionista


Levy avanza un poco más en disculpar al Estado de Israel: “La ANP y Egipto son responsables plenos de este crimen. Dije bien, crimen. Estamos en 2017 y privar a millones de seres humanos de acceso a la electricidad significa privarlos de oxígeno y de agua. Israel [en cambio] carga sobre sí una patente responsabilidad porque Gaza ha estado siempre parcialmente [sic] bajo la ocupación israelí. Ciertamente, Israel ha retirado a sus militares y a sus colonos de la FdeG, pero conserva de todos modos una responsabilidad exclusiva en muchos otros aspectos de la vida allí.” ¿Qué quiere decir Levy con que Israel ha ocupado parcialmente la FdeG? Desde 2006 lo ha hecho totalmente, bloqueando cualquier contacto del resto del mundo con el territorio gazatí, por aire, mar o tierra. 

Hay muchos muertos que nos lo recuerdan. Que la ocupación se haga “desde afuera” no le quita ese carácter (de control, de ocupación total).


La descripción de Levy es increíblemente sesgada. Levy da a entender que haber retirado a los militares y a los colonos que había en la FdeG hasta 2005 ha sido algo, digamos, positivo. Escamotea la estrategia que tuvo Ariel Sharon −por algo designado El Dios León− cuando era comandante en jefe del ejército israelí, de quitar población judía de la FdeG para poder hostigarla sin límites. 

Que fue lo que hicieron desde entonces. Si hasta 2005 se podía admitir que se hablara de ocupación parcial, desde 2006 es total, absoluta.
En  la operación de retiro de los 5000 colonos fanáticos que habían ido ocupando terrenos en la FdeG, proveyéndose de magníficas instalaciones con comodidades increíbles en la desértica franja, desplegadas gracias a las generosas contribuciones de EE.UU. y de la colonia judeoestadounidense, los mismos colonos despedazaron sus instalaciones y comodidades, que podrían haber servido materialmente, y más en un territorio tan cerebralmente empobrecido como el de la Fdo. 

 Pero no solo no dejaron nada en pie de lo construido, de las “hermosas villas”, sus instalaciones y jardines, sino que luego de deshacerlo  todo, tuvieron “el cuidado” de dejar todos los escombros, detritus y basura en los terrenos palestinos ocupados.


Ante el cuadro de situación, hoy tan desesperante, Levy atribuye “responsabilidad” a Israel, pero califica la de la ANP  y la de Egipto de “pesada responsabilidad”. Las comparaciones son odiosas, pero vale la pena rastrear orígenes para entender situaciones y no escamotearlas.



1/ Esperanza y temor, Asociación Racionalista Judía, Buenos Aires, 1947.


2/ De apenas unos 350 o 400 km2, una franja costera de unos 45 km. de largo por entre 6 y 15 km. de ancho. Su población actual se estima en 1 700 000 habitantes, lo cual da unos 5000 hab. por km2 incluyendo en ese menguadísimo territorio lo urbano, lo rural, lo costero. La FdeG ha sido llevada a una situación con todos los suministros energéticos recortados a menos del 5% de los consumos habituales en cualquier país más o menos periférico, y todo su territorio sistemáticamente contaminado con detritus que israelíes concienzudamente dirigen a su suelo (que queda en el camino al mar); imposibilitados de hacer uso del agua marítima salvo una estrecha franja, sufriendo un bloqueo desde 2006 y cada vez más asfixiante, impedidos de proveerse hasta de material para reconstrucción tras los bombardeos que han sufrido varias veces, ni para atención sanitaria,  ni para reparación de estructuras productivas, retaceado el suministro de agua, electricidad, 
alimentos…


LS - postaporteñ@ 1794 - 2017-07-17 


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